Como colectivo de carácter cultural que es, ADOC mantienen unos principios constitutivos -obviedad es subrayarlo- que vienen a quedar resumidos en el de la "difusión de la Música". Ocioso también es señalar de que música puede estarse hablando desde una Sociedad que en su acta de nacimiento consta los apellidos de "Ópera y Conciertos". En cuanto al procedimiento para llevar a cabo esa difusión, el que le es dable y por el cual se le otorga ya un cierto grado de reconocimiento público: organización de representaciones y recitales líricos, conciertos sinfónicos y de cámara, charlas didácticas...
Con ser estas actividades básicas, no debe circunscriirse sólo a ellas el objetivo, sino poniendo también las miras - contando sobre todo con el apoyo de sus asociados- en otras facetas que, ampliando aquéllas, ayuden a la introducción en otros ámbitos donde puedan anidar las sensibilidades por estos temas.
Una de esas iniciativas puesta en práctica ya la tenemos en el recientemente celebrado CERTAMEN PICTÓRICO NARRATIVO SOBRE LA MÚSICA para niños de colegios de primaria, promoviendo con él el contacto, siempre en pro de la Música, con el mundo infantil y juvenil. Sabida es la importancia que desde los poderes públicos se concede a esta disciplina cuando en los Programas de Educación se reserva espacio para la enseñanza elemental de sus principios. En este terreno puede decirse que ha sido fácil la colaboración coyuntural con el estamento docente.
Sobre todo, emotivo resultó el acto protocolario de la entrega de premios de este primer Certamen que tuvo lugar en el Auditorio el pasado 27 de enero. Un feliz epílogo que deparó como nota amable la entrega a los chicos protagonistas del acto, junto al título y otros obsequios, del ejemplar a cada uno de ellos del libro dedicado ex profeso a la reproducción de los trabajos finalistas, con lo que queda el evento perpetuado en el recuerdo. Una edición, por otra parte, la de esta entrañable publicación llevada a cabo merced al Excmo. Ayuntamiento y a otras entidades colaboradoras, cuya tirada fue con posterioridad profusamente distribuida por gentileza de sus patrocinadores.
Despertar en los niños el gusto por la música, y mejor cuanto a más temprana edad, es máxima que se debería cuidar. por potenciar la facultad, en todo aquel poseedor de condiciones innatas para su ejercicio. Para el no afortunado con esas virtudes, por buscar le quede ese sentimiento por la música que pueda aompñañarle tal vez para siempre.
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