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El pasado dos de noviembre, en asamblea extraordinaria convocada al efecto, se procedía a la elección de Presidencia y Junta Directiva de la Asociación para el próximo cuatrienio, después que hubiera vencido el periodo de mandato del equipo dirigente que lo venía ejerciendo.
Oportunamente ha sido dado a conocer por los canales convencionales la composición de la Junta elegida, que no es otra, en su integridad, que la que ha regentado ADOC en el plazo reglamentario anterior, con el Presidente JOSÉ CREMADES MELLADO al frente de la misma.
La ausencia de competidores, ya que no llegó a presentarse ninguna otra candidatura, no debe restar en absoluto a esta Directiva que va a repetir mandato el menor grado de legitimidad; muy al contrario, puesto que el número de socios que usaron del voto en cifra que superaría quizá la mitad del censo, le daba su confianza de forma directa o bien por delegación, lo cual permite interpretarse como modo de respaldo a la continuidad, con aciertos y errores, de una determinada manera de llevar la gestión societaria.
Los cargos directivos en este tipo de entidades culturales sin ánimo de lucro suelen recibir sin duda alguna suerte de satisfacción personal, aunque siempre en proporción menor a lo que de servidumbre implica su desempeño. No obstante el contraste de sensaciones, para cubrir la nueva etapa, este mismo grupo que venía administrando los intereses de ADOC, adquiría de antemano el compromiso de constituirse en candidatura a la elección como manera de garantizar la continuidad, caso de no producirse el relevo, si, como la experiencia en esta clase de situaciones aconseja, no se registraba la presentación de ninguna otra candidatura cuya eventualidad pudiese dar lugar a un “vacío de poder”. Otro compromiso, éste en congruencia con el anterior, sería el reto que entraña la asunción artística y económica de gestionar la vida de ADOC cara a un tiempo que se vislumbra de franca dificultad. Momentos hay en que las circunstancias son propicias y ofrecen en compensación a los desvelos ocasión al lucimiento. No es éste el caso ahora, en una época en que la inefable crisis obliga a individuos y colectivos desde toda instancia de ayuda, a una generalización de presupuestos restringir y medidas a extremar.
De todos modos, y tras agradecer el refrendo obtenido de nuestros asociados, constátese la firme voluntad de esta renovada Junta, de seguir con la misma dedicación por mantener vivo el espíritu de servicio a la cultura musical que siempre ha animado los fundamentos por los que ADOC fue creada. Ello, claro es, mientras haya un número de asociados tal que le otorgue un amplio margen de confianza como el que con ocasión de estos comicios internos ha quedado manifiesto. |