Queda atrás el periodo estival en el que suele permanecer inactiva la vida del Auditorio. El quehacer en materia de programación que sus responsables re emprenden en el nuevo ciclo que es acostumbrado iniciar cuando llega Septiembre, hace presumible la superación de cotas de actuación registradas ya con anterioridad, impulsados por una prudente y renovada carga de ilusión.
Alú está si no el llamativo calendario con el que se ha dado arranque: el concierto de la ORQUESTA DE LA COMUNIDAD VALENCIANA y el posterior recital de la soprano AINHOA ARTETA como exponente.
Estos esperanzados augurios no hacen olvidar la línea de austeridad que debe seguir presidiendo el nuevo tiempo. Un ciclo como el que se cerraba el pasado Junio, dadas las limitaciones en las que hay que desenvolverse, no podía estar exento de dificultades, como no lo va a estar el que está ahora encarándose. La experiencia adquirida con ellas es factor en el que se confía fundamentalmente para elevar esos niveles de calidad propuestos.
En este contexto, el equipo de Dirección (el mismo puede decirse en cuanto a nombres pero renovadas directrices), al cumplirse ahora dos años al frente de ADOC, estaría en condiciones de presentar, alejado de toda pretenciosidad, cuando menos un aceptable balance en el terreno artístico, así como en otros aspectos colaterales, favorecido por un marcado carácter dinamizador puesto a contribución. Hubo una época en que los mayores esfuerzos estuvieron centrados en la creación de la espléndida infraestructura con la que hoy se cuenta; la actual tiene por exigencia el aprovechamiento al máximo de esas óptimas condiciones que la misma ofrece.
Empuje para buscar el mejoramiento de lo conseguido hasta hoy no ha de faltar, como confianza y apoyo desde el colectivo de asociados primordialmente, así como el de demás público simpatizante, no puede dejar de invocarse por necesario.
De forma mesurada se van apreciando en la vida activa de ADOC los resultados de una política de relaciones más cercanas cada vez -unas más o menos establecidas; otras en permanente proceso- con organismo públicos, en especial el Excmo. Ayuntamiento de Elda, así como Diputación y Generalitat, o entidades asociativas culturales tales como la Sociedad Casino Eldense o la prometedora Orquesta Teatro Castelar, sin olvidar las campañas de acogimiento para las organizaciones festivas en las instalaciones del Auditorio donde llevar a cabo la oficialización de sus actos. En este sentido de constante ensanchamiento de horizonte está señalado el camino a seguir por ADOC. |