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Si con alguien ADOC tenía pendiente una deuda de reconocimiento es con esta entrañable mujer. Doña DOLORES MIRALLES ESTEVE (Lolita Miralles para sus innumerables amistades) goza, nos consta, de gran predicamento en cualquier capa social que se quiera de nuestra población; ámbito en que todo interesado supuestamente en inquirir concocimiento sobre su personalidad lo tendría sencillamente resuelto con sólo nombrarla.
Este compromiso moral con LOLITA MIRALLES, como gusta de ser llamada, no era otro que hacerle expresión de afecto y respeto en nombre de la gran familia de ADOC a través de estas páginas, por lo honrada que ésta se siente por contar en su nómina de asociados con miembros de una preeminencia como la suya. Reconocimiento deseado ser plasmado en el sencillo homenaje que en cada número se reserva al que justamente, entre tantos merecedores, se le dedica la mención de “socio a distinguir”.
La bien conservada longevidad de nuestro personaje daría para ofrecer de ella un extenso currículum de su trayectoria vital. Sin embargo, en aras de la brevedad, limitaremos sólo la referencia a resaltar alguno de los rasgos que la caracterizan, huyendo de grandes panegíricos que probablemente ella sería, en su proverbial recato, la primera de desaprobar. Resultaría, por tanto, pertinente, entre aquello que tenemos más a mano, hacer alusión a lo que de mujer emprendedora ha tenido en sus años de vida activa, ahora que en esta época que vivimos tan justamente se valora la condición de “empresaria”, sin perjuicio de otras dedicaciones profesionales como sin duda la pudieron ocupar en su ya dilatada existencia.
En otros terrenos, siempre hemos tenido a nuestro personaje por lo que convencionalmente conocemos por persona con inquietudes culturales arraigadas. Poseedora de cualidades como el buen gusto y refinamiento a la hora de la participación en ellas, en toda ocasión se ha dejado notar a lo largo de los años mientras sus fuerzas se lo han permitido, en toda manifestación cultural y manteniendo estrechos contactos con sus círculos de desarrollo.
Socio fundador de ADOC como está registrada, debemos destacar su firme identificación con el espíritu que animó su creación, siendo habitual asistente en sus actos musicales, fueran de gran relieve o de carácter más minoritario, y una inveterada participante en los viajes a los grandes centros de la Música que ya desde la época de nuestra predecesora “Amigos de la Ópera” se realizaron. Y no es menor el apoyo continuado a los sucesivos representantes en la Entidad, para los que no ha regateado nunca una palabra de ánimo; todo ello dentro siempre de la mayor discreción como es su estilo de gran señora.
Todo el cariño de que somos capaces en esta Asociación que llamamos ADOC para este miembro suyo tan especial que es LOLITA MIRALLES. |