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El personaje que hoy traemos a esta sección, elegido para ocuparla en su condición de Socio, pensamos que no requiere entre nosotros de mucha presentación.
Si decimos quién es JOSÉ VERDÚ PICÓ quizá no sean muchos los que lo identifiquen; sin embargo, si se le cita por el apelativo cariñoso de DUVER, pocos serán a no dudar en nuestra ciudad a los que de una manera u otra no les sea conocida la persona. (De esta distinción no puede disociarse la personalidad de su amable esposa, Lola Beltrán, tan próxima por su trato a los principios que presiden la vida asociativa de ADOC y de la que hay que señalar que, como socio nominar que es, cuenta entre los que primeramente fueron inscritos al constituirse la Entidad).
Nuestro hombre, a lo largo de una dilatada vida en el mundo de los negocios, pudo labrarse un trabajoso prestigio de emprendedor que ha sabido mantener en todo tiempo. Ocioso es decir, que se le conoce como empresario arrancando de cero; que situado ya como industrial, se le encuadra dentro de esa generación de fabricantes de calzado cuyas acreditadas Marcas, hoy todas ellas desaparecidas, barridas por los malos vientos de la pequeña historia local, caracterizaron toda una época. (DUVER, aunque en la rama del comercio, es quizá la única que ha pervivido). Pertenece por derecho como industrial a aquella también generación que gestó e impulsó el motor de riqueza que fue FICIA.
Ya en un terreno más particular, decir que formó parte del grupo fundador, si no estamos mal informados, de la Sociedad MOTO CLUB, de gran predicamento durante mucho tiempo y cuyo dinamismo, en su primera época llevó a este club incluso a organizar alguna prueba motorística para amateurs, en improvisado circuito urbano de esta población. Y trasportados a los viejos tiempos del motorismo local, no nos resistimos referir cierta anécdota de la vida de nuestro personaje, y es que el día de su casamiento acudieron a la iglesia, vestidos de ceremonia los contrayentes, pilotando su potente moto Sanglas, llevando a la novia -Lola, su esposa- a la grupa como si de un corcel se tratara. Algo insólito que fue muy celebrado por lo gracioso y pintoresco. ¡Qué grande es ser Joven! Por lo que respecta a la relación JOSÉ VERDÚ PICÓ-ADOC, no cabe otra definición que la de cordial, mirada bajo el punto de vista que se quiera. Su buena disposición se hace patente en toda oportunidad, ya sea respondiendo el matrimonio amigo JOSÉ VERDÚ-LOLA BELTRÁN a las necesidades de la Asociación en sus citas musicales o viajeras, ya colaborando habitualmente como anunciante en todas sus publicaciones. En atención a esta bien valorada actitud es por lo que ADOC le ofrece esta sencilla prueba de reconocimiento en forma de mención honorífica al Socio distinguido, como son denominados quienes como tales han ido pasando por esta sección. |