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Personajes
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No hace falta repetir a quienes siguen número a número nuestra publicación, cuál es el principio que anima esta sección: dedicar una mención honorífica a aquel Socio o simpatizante de ADOC en el que concurren determinados merecimientos adquiridos en el orden personal o profesional que lo justifique. Matilde Cañizares, nuestro personaje de hoy, quizá extrañe presentarlo como alguien no precedido de gran popularidad, ni es propósito traerlo aquí con otra finalidad que no sea resaltar otras virtudes que la sencillez de su persona. No es la notoriedad precisamente la condición por la que se ha fijado la atención en ella a la hora de ser elegida para esta sencilla también distinción, sino otro tipo de consideraciones. Estamos hablando de uno de tantos apasionados por la música que durante largos años han permanecido engrosando la célebre Coral del Centro Excursionista Eldense desde su fundación, o en esa otra más reciente versión que conocemos por la de los Santos Patronos.
No hay celebridad hoy que ensalzar en el personaje, pero sí se puede personificar en él la desinteresada entrega de los innumerables músicos o cantantes amateurs que encuentran satisfacción a esa afición suya en Bandas o formaciones corales, en labor poco propicia al lucimiento individual y a costa de su tiempo libre y descanso.
En ADOC , si algo hemos aprendido, es a valorar como la más preciada de las características de nuestros asociados, aquella que le identifica con unos fines marcados del colectivo en el orden artístico y su consecuente actitud solidaria con ellos. Matilde Cañizares, podemos dar fe, posee esa condición, revelando por sí sola su acendrada pasión por la música. Sin hacer de menos a nadie, es de esos socios, podemos aventurar, que no regatearían el menor apoyo o colaboración a favor de nuestra Asociación si fuera de necesidad requerir su concurso personal. Gracias a Maty por muchas cosas, pero sobre todo por esa incondicionalidad suya.
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