|
El socio que hoy ocupa este lugar, REMEDIOS PÉREZ SILVESTRE, una declarada seguidora de los objetivos musicales de ADOC, probablemente resulte una desconocida para alguno de nosotros por mor de ser natural y residente de la vecina población de Monóvar, en donde a buen seguro sí disfrutará por aquello del paisanaje, de una bien ganada estima, en especial por esa disponibilidad y simpatía natural que le son tan propias.
Abstracción hecha de la influencia que pueda atribuirse en su momento al supuesto personaje a nominar aspectos tales como la popularidad o prestigio personal acreditados, importa mucho remarcar que no se considera condición sino que no contar con estos atributos para centrar en él el interés por distinguirlo como Socio de ADOC; antes bien, hay ocasión en que se considera de igual peso valorativo condicionantes de otra naturaleza cuales son la fidelidad o afección a una causa cultural, en este caso a la de ADOC, virtudes por otra parte de las que nuestra homenajeada de hoy tiene dadas sobradas pruebas.
De valorar es sin duda la firmeza con que mostramos a veces en nuestra vida ordinaria cierta identificación con una causa o proyecto determinados como se da en el caso que constatamos hoy, e imaginamos encauzadas las cosas en esa misma dirección los frutos que se obtendrían de cundir el ejemplo que nos deja señalado la asociada a la que dedicamos la mención honorífica. Su actitud cabe entenderla doblemente encomiable por estar mediatizada en la práctica por el handicap que representa vivir en otra población cuando de asistir a los actos musicales de ADOC se trata.
Y no podemos terminar esta breve semblanza, en la que quizá hayamos sido parcos en elogios, sin resaltar una llamativa circunstancia, y es que además de cuanto se expresa, desde una posición que no suele trascender, esta especie de singular cooperante, sin tal vez proponérselo, lleva a cabo de forma espontánea una apreciable labor en favor de ADOC en la población hermana, como lo atestigua, por ejemplo, la frecuencia con la que se deja ver en los conciertos acompañada por una cohorte femenina de su ciudad, melómanas igualmente, que por lo que de anecdótico encierra resulta curioso el observarlo.
Cualquier agrupamiento de gentes afines en torno a un proyecto asociativo o actividad llamemosle equis, no alcanza notoriedad sólo por su número o condición sino esencialmente por la fortuna de contar con miembros con un nivel de incondicionalidad semejante al que para con ADOC profesa REMEDIOS PÉREZ SILVESTRE.
De justicia es reconocérselo. |